Dónde comer (y beber) en la Costa de Oaxaca sin arrepentirte
Por Mr. Playas · Actualizado 2025
La Costa de Oaxaca tiene algo que muy pocos destinos de playa en México pueden presumir: comida realmente buena. No solo mariscos, sino toda la cocina oaxaqueña trasladada al mar. Tlayudas, mole negro, tasajo, memelas, y sí, también ceviches y pescados al tallo como Dios manda. Aquí no vas a pasar hambre ni a gastar fortuna para comer bien.
Esto es lo que Mr. Playas recomienda por zona.
Puerto Escondido
Para comer bien sin gastar mucho
El Mercado Benito Juárez en el centro de Puerto Escondido es tu primer destino. Fondas locales con menú del día completo por menos de 100 pesos: sopa, guisado, arroz, frijoles y agua fresca. La tlayuda con quesillo y tasajo que sirven en los puestos del mercado es de las mejores que vas a comer en toda la costa. Llega antes de la 1pm porque lo bueno se acaba.
Ceviches y mariscos
Los puestos de ceviche sobre la playa en la zona del Adoquín (el malecón peatonal) funcionan bien para el mediodía. Pide el ceviche de camarón o el mixto, y si ves que están usando camaron fresco y no congelado, quédate. El tostada de marlín ahumado es una especialidad de la zona que no encuentras en todos lados: si la ves en el menú, pídela.
Para gastar un poco más pero que valga
En la zona de La Punta hay varios restaurantes con vista al mar y nivel de cocina que ya compite con lo que encuentras en ciudades grandes. Los precios subieron en los últimos años, pero siguen siendo razonables comparado con Tulum o Los Cabos. Busca los lugares con cocina oaxaqueña de autor: los que combinan ingredientes locales con técnica. Hay talento real cocinando en Puerto Escondido.
Vida nocturna en Puerto Escondido
La noche en Puerto Escondido gira alrededor de La Punta y el Adoquín. Hay bares con música en vivo, principalmente reggae y cumbia, que arrancan como a las 9pm y duran hasta que la gente aguante. No esperes algo súper organizado ni botellas de servicio: es más improvisado, más viajero, más auténtico. El mezcal aquí se toma de jarra o en copita, no en shot con sal y limón. Respeta la tradición.
Huatulco
La Crucecita: come aquí, no en las bahías
Huatulco tiene una división importante: el centro turístico junto a las bahías, que es más caro y más para hoteles y resorts, y La Crucecita, que es el pueblo de verdad donde vive la gente. Come en La Crucecita. El mercado del pueblo tiene desayunos excelentes: chilaquiles con tasajo, enfrijoladas, memelas con asiento. Precios de pueblo, calidad real.
Mariscos en las bahías
Dicho lo anterior, los restaurantes de mariscos directo en las bahías — especialmente en La Entrega y Chahué — sirven pescado muy fresco y el ambiente vale el precio extra. El pescado a la talla y los camarones al ajillo son los pedidos seguros. Pide agua fresca de jamaica o tamarindo, no gastes en refrescos embotellados que te cobran el doble.
Vida nocturna en Huatulco
Huatulco no es un destino de fiesta. La noche es tranquila, con algunos bares en La Crucecita y el centro turístico de Tangolunda. Si buscas reventón, Puerto Escondido es tu opción. Si buscas una copa de vino tranquila viendo el mar con tu pareja o familia, Huatulco lo tiene.
Mazunte, Zipolite y San Agustinillo
Cocina consciente y mezcal de verdad
Esta zona tiene una escena de comida más orgánica, más plant-based, más internacional que el resto de la costa. No es raro encontrar restaurantes con opciones veganas bien hechas junto a ceviches y mariscos. La convivencia es natural aquí. Hay mucho viajero europeo y de CDMX con presupuesto para gastar en buena comida, y los restaurantes lo saben.
El mezcal es protagonista en toda la zona. Se producen varios mezcales artesanales en los alrededores y puedes comprar directo o probar en pequeños bares que sirven variedades que no encuentras en ninguna tienda. Pregunta siempre por el mezcal local antes de pedir cualquier marca embotellada.
El atardecer en Zipolite
Ver el atardecer desde alguno de los bares o restaurantes en la loma de Zipolite es una de las mejores cosas que puedes hacer en toda la Costa de Oaxaca. El sol se mete directo al Pacífico, sin obstáculos, con colores que parecen exagerados pero son completamente reales. Llega al menos 30 minutos antes para conseguir buen lugar y pide algo de tomar. No lo desperdicies en el celular.
La regla de Mr. Playas para comer bien en la Costa: si el menú tiene fotos, sigue caminando. Los mejores lugares confían en la comida, no en el marketing.
— Mr. Playas